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ROSARIO CABADO CANTO, "Para mi ser guardia civil es uno de mis tres mayores orgullos en esta vida. Mujer, madre y guardia civil"

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Rosario, ha logrado lo que era su ilusión desde pequeña, ser motorista de la Guardia Civil de Tráfico, hoy destinada en el Destacamento de Tráfico de las Palmas, es una mujer decidida, con valores y principios fuertes y que siempre tuvo claro cual quería que fuese su forma de vida y lo ha conseguido.

Ella misma nos dice que en su caso es una realidad el dicho “busca un trabajo que te guste y no trabajarás ningún día de tu vida”, ha conseguido ser feliz en un trabajo que aún hoy muchos consideran solo para hombres.Su vida hoy gira en torno a la Guardia Civil, su pareja también lo es, hoy nos dice que se siente orgullosa de ser mujer, madre y guardia civil.

IMG 0001Rosario Cabado Canto es una de esas mujeres guardias civiles valientes que demuestran que la mujer puede llegar a todo lo que se proponga, también en la Guardia Civil, en palabras suyas mantiene con la alegria de quien está trabajando en lo que le gusta que "En la Guardia Civil, hombres y mujeres hacemos lo mismo, cobramos lo mismo y somos valorados por lo mismo", y cuando le hemos preguntado por su opinión sobre si deben existir cuotas para que las mujeres puedan acceder al Cuerpo, su gesto cambia y nos contesta con un tono mas solemne que, "Prefiero aspirar a lo que quiero aunque me cueste trabajo conseguirlo, pero cuando lo consiga que no haya la más mínima duda de que me lo he ganado, que nadie pueda decirme que ninguna cuota me lo ha regalado".

A continuación os dejamos la entrevista a Rosario, contestada con la alegría de quien se siente orgullosa de ser guardia civil.

- ¿Cómo y por qué decides hacerte guardia civil?

Desde que tengo uso de razón quiero ser guardia civil, motorista de tráfico concretamente. Me cuentan mis padres que con 6 años veía una pareja de tráfico y decía, yo quiero ser como ellos… Supongo que me llamaría la atención la moto por aquel entonces, y cuando crecí y comprendí el trabajo que hacían ya tuve otras razones de más peso.

- Esta profesión suele estar vinculada a la vocación, ¿Cuáles fueron tus motivaciones?

Mi motivación una vez adulta, fue la admiración que en mi siempre despertó esta Institución. La labor de ayuda al ciudadano en todos los ámbitos es una motivación extraordinaria, y trabajar con los que considero los mejores siempre fue mi reto personal.

- ¿En tu caso había tradición familiar?

No, en mi familia no había tradición, fui la primera de la familia en decantarme por esta profesión.

- ¿Qué pensó tu entono familiar y de amistad cuando les comunicaste que querías ser Guardia Civil?

Para nadie fue una sorpresa ya que, como ya he contado, desde siempre esa era mi gran ilusión.

- ¿Recuerdas tu primer destino al salir de la Academia? ¿Qué anécdotas recuerdas de esa primera etapa?

Mi primer destino fue el Puesto de Burriana en Castellón, allí pasé unos meses de operación verano. Un puesto de mucho trabajo todo el año en general y en verano en particular. De allí mis mejores recuerdos las enseñanzas de los compañeros a una alumna recién salida de la academia que empezaba en esta profesión ilusionada y sorprendida por todo… Mi primera detención, mi primer fallecido, mi primera actuación en una reyerta… Allí no había tiempo para aburrirse.

- ¿Qué destinos has tenido a lo largo de su vida profesional?, ¿Cómo los viviste?

El primero ya lo relaté, de allí me fui a un puesto cerca de mi pueblo, el Puesto de Meira en Lugo, un pueblecito pequeño de casi 2000 habitantes, muy tranquilo, donde nunca había pasado una mujer guardia civil, tuve el honor de ser la primera. Guardo muy buen recuerdo de allí, lo mejor como de cada sitio donde estuve, los compañeros, lo que me enseñaron, la gente amable, cercana y cariñosa con la Guardia Civil, ese entorno rural donde se nos aprecia. De allí me fui a un puesto a casi 1000 Km, a Calafell en la provincia de Tarragona, sin duda el mejor de mis destinos. Era un puesto de muchísimo trabajo, muy pocos veteranos que nos enseñaran y mucha gente joven con poca experiencia pero muchas ganas de aprender. Allí el compañerismo era un hecho, como no teníamos la seguridad que te da la experiencia, recurríamos al consenso con los compañeros casi a diario. Era un puesto donde todos hacíamos de todo, puertas, patrulla, oficina…

IMG 20180331 WA0005Recuerdo mi primera oficina, llegué pronto para ver un poco como funcionaba aquello y poder empezar tranquila la mañana, nada más entrar por la puerta el compañero que estaba de puertas que era eventual, me dice… ¿tu entras de oficina? le afirmo y lo siguiente fue…. Tienes cuatro detenidos de esta noche… El mundo se me cayó encima, nunca había hecho un atestado con un detenido, pues ese día fueron 4. Un par de compañeros que estaban de día libre vinieron a ayudarme y el trabajo salió adelante. Así era Calafell, gente de toda España allí, y como única familia, los demás compañeros que se encontraban en tu misma situación. Allí conocí a una segunda familia que aún hoy, 11 años más tarde nos reunimos cada año para vernos. De allí salieron amigos de esos que se quedan para toda la vida, de allí salió la madrina de mi hijo y el padrino también. Los vecinos del pueblo querían a la Guardia civil, recuerdo que en octubre de 2007 cerró el puesto ya que se pasaban las competencias a los Mozos de Escuadra, y cientos de personas se acercaron al cuartel para trasladarnos su agradecimiento sincero por nuestro trabajo, y la pena por ver cerrar aquel acuartelamiento que tantos años llevaba en el pueblo. Sin duda el mejor destino. Después de Calafell ya me vine a mi especialidad, en concreto al Destacamento de Tráfico de Las Palmas de Gran Canaria donde llevo ya 10 años.

- Actualmente destinada en Tráfico, ¿Cómo ven los usuarios de la vía a una mujer en esta especialidad?

Bueno, cuando llegué fui la primera mujer motorista en pisar el Subsector, en Tenerife si había otras compañeras, pero no en Las Palmas. La gente se sorprendía bastante, se giraba a mirar cuando me veían con la moto… Recuerdo en una ocasión una señora iba conduciendo y cuando me vio se sorprendió tanto que giró la cabeza para mirarme perdiendo la atención a la conducción y a punto estuvo de  colisionar contra la bionda.

Pero eso fue solo al principio. Creo que ya se va normalizando esa situación, la mujer está presente ya en todos los ámbitos.

DSC00869- ¿Qué supone para ti pertenecer a esta especialidad en concreto?

Para mí, ser motorista de Tráfico supone cumplir mi sueño desde niña. Siempre he querido estar donde estoy, y eso es una gran suerte. Me considero afortunada, tengo un trabajo que me gusta, en el que creo, en el que me siento tremendamente útil y aunque tiene cosas desagradables, también tienes la satisfacción de creer en lo que haces es lo que te alienta a diario. Dicen por ahí, “busca un trabajo que te guste y no trabajarás ningún día de tu vida” y para mi esa es mi realidad.

- Es fácil tener anécdotas a pie de carretera, ¿Recuerdas alguna que te haya impactado?

En este trabajo hay muchísimas anécdotas, algunas buenas, algunas graciosas otras un poco más desagradables… pero las que recuerdas siempre son esas que te tocan el corazón, esas situaciones que te toca vivir y nunca podrás olvidar. Buscar las palabras para comunicarle a un padre que no va a volver a ver a su hijo, vivir los peores momentos de la vida de tantas personas, acompañar a alguien que no conoces de nada en el momento más trágico de su vida, asistir a un accidente en que la fallecida es una chica joven y ver en el llavero de su coche la foto de un niño pequeño, sin poder evitar pensar en el tuyo que tiene una edad parecida… eso y un sinfín  de situaciones es nuestro día a día que como personas que somos nos tocan el corazón y permanecen en nuestra retina.

- ¿Qué otro curso o especialidad te hubiera gustado hacer que no hayas hecho y por qué no lo hizo?

La verdad que me gustaría hacer casi cualquier especialidad de la Guardia Civil porque todas me llaman la atención, pero mi sitio siempre ha sido la Agrupación de Tráfico y no me veo en otro destino.

conduc 26 4 11- ¿Fue igual el paso por la Academia de Guardias que tu paso por la de Tráfico?

La Academia de Guardias te pilla más joven, es el inicio, yo venía del ejército así que no me costó adaptarme a la vida militar pero sin duda son diferentes. La Escuela de Tráfico de Mérida era el mayor premio que podían darme, era estar casi tocando el sueño que siempre tuve, así que esos meses, aún siendo duros, porque el curso es duro, me los tomé como un regalo.

- ¿Qué visión crees que hay de las mujeres dentro del Cuerpo? ¿Hay diferencia en el trato entre hombres y mujeres?

Bueno, las mujeres somos diferentes a los hombres, ni mejores ni peores, diferentes. Creo que unos y otras aportamos cosas al servicio diario y entre ellos y nosotras hacemos un buen equipo. Las mujeres por ejemplo, aportamos sensibilidad, aunque reconozco que no es una cualidad de patrimonio exclusivo de la mujer, abunda más en nosotras. Gestionamos las emociones de forma diferente, le damos matices distintos a situaciones de tensión… Yo creo que esas diferencias son buenas.

Personalmente nunca he sentido que me traten de forma diferente por ser mujer, mis compañeros siempre me han hecho sentir una más que es lo que realmente contribuye a la igualdad, nunca me han nombrado un servicio diferente por ser mujer ni nunca me lo han dejado de nombrar por el mismo hecho. En la Guardia Civil, hombres y mujeres hacemos lo mismo, cobramos lo mismo y somos valorados por lo mismo.

- Y por tu destino actual, ¿Las hay hacia vosotras desde fuera del Cuerpo?

Fuera del Cuerpo quizá lo que yo si he notado en mi especialidad es que la gente se sigue sorprendiendo cuando ve una mujer motorista. Tenemos que cambiarlo y animar a más compañeras a elegir la que para mí es la mejor especialidad.

- ¿Se desconecta del trabajo o se es guardia civil las 24 horas del día? 

Aunque suene a frase hecha, ser guardia civil no es sólo una profesión, ser guardia civil es una forma de vida. Los horarios, tu día a día, tus anécdotas, tus experiencias tu visión de la vida… Sin lugar a dudas se es guardia civil 24 horas al día, 365 días al año y para el resto de nuestra vida.

- Hablemos de valores ¿crees que están obsoletos los valores y principios que son esencia de nuestra Institución?

Para nada, creo que precisamente los valores que nos inculcan en la Academia así como los que D. Francisco Javier Girón y Ezpeleta, nuestro Gran Duque de Ahumada, escribía en aquella cartilla del Guardia Civil aprobada allá por 1845 son una biblia a seguir por todos nosotros. A pesar del paso de los años, la esencia de esos valores no han dejado de ser apreciada por nuestra sociedad a la que seguimos y seguiremos sirviendo. No por la lejanía en el tiempo supone que seamos una Institución arcaica, sino que hemos evolucionado pero aquellos valores siguen siendo nuestros ideales  y el mejor referente.

- Últimamente se habla mucho de cuotas, el número de mujeres en la Guardia Civil está muy por debajo que en el resto de policías del Estado, incluso por debajo de la presencia de mujeres en el Ejército. ¿Para ti son más importantes las cuotas o el mérito?

Nunca he creído en cuotas mínimas en ningún ámbito. Creo que si es necesario hacer más atractivo nuestro trabajo para las mujeres, para que haya más que se decidan a formar parte de nuestra Institución, pero, para alcanzar cualquier objetivo en esta vida, debe primar la valía, la capacidad y el mérito. Prefiero aspirar a lo que quiero, aunque me cueste trabajo conseguirlo, pero cuando lo consiga que no haya la más mínima duda de que me lo he ganado, que nadie pueda decirme que ninguna cuota me lo ha regalado.

IMG 20180327 WA0000-  ¿Qué es y qué ha significado para ti la Guardia Civil?

Para mi ser guardia civil es uno de mis tres mayores orgullos en esta vida. Mujer, madre y guardia civil. Mil veces que naciese mil veces volvería a elegirlos.

- ¿Qué mensaje lanzarías a las mujeres que quieren ser guardias civiles?

Me encantaría tener más compañeras de profesión, yo animo a todas esas mujeres, a esas chicas que se lo están pensando incluso a esas niñas que nos ven y giran la cabeza sorprendidas, que esta es una profesión también para nosotras ¿por qué no? Las mujeres al igual que los hombres, podemos hacer cualquier cosa, sólo es cuestión de proponérnoslo. Es muy gratificante prestar ayuda al ciudadano, y algunas veces, ese agradecimiento recibido, esa es nuestra mayor recompensa.

Antonio Mancera Cárdenas

Benemérita al Día


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Comentarios   

0 #1 Maricarmen 29-03-2018 12:00
Hole Rosario !!!!
Yo conocí a esta chica recién llegada a Las Palmas, porque mi marido es compañero, y me encantó.
Un cielo de niña y yo que tengo la sangre verde, soy nieta, hija y esposa os aseguro que es un orgullo para nuestra Benemérita.
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